#ConfíaEnTusDecisiones: Heurística de la disponibilidad

La Heurística de la disponibilidad es una muestra de la búsqueda de eficiencia de nuestro cerebro.

Mantener la vigilancia frente a los sesgos es muy aburrido, pero la posibilidad de evitar un error que no nos conviene justifica el esfuerzo. Daniel Kahneman

Sigo profundizando en los sesgos de la mano de Daniel Kahneman. En esta ocasión escribo sobre la heurística de la disponibilidad.

La heurística es ese procedimiento sencillo que nos ayuda a encontrar respuestas «adecuadas», aunque muy a menudo imperfectas, a respuestas difíciles.

Pues bien, parece que las personas respondemos habitualmente de forma incorrecta a determinadas cuestiones en función de la facilidad o dificultad con la que la información llega a nuestra mente.

Para explicar esto comparto un experimento que me ha llamado especialmente la atención.

  • Pidieron a un grupo de personas que hicieran una lista de seis ejemplos en los que se mostraron actuando con seguridad. Luego les pidieron evaluar en qué grado se consideraban personas con seguridad en sí mismas.
  • A otro grupo de personas les pidieron que hicieran una lista con doce ejemplos en los que se mostraron seguras de sí mismas. A estas también les pidieron evaluar en qué grado se consideraban personas con seguridad en sí mismas.

¿Cuál de los dos grupos de estudio pensáis que se puntuó más alto en relación a la seguridad en sí mismas?

A pesar de que el número de ejemplos en el primer grupo era la mitad que en el segundo, las personas que encontraban seis ejemplos se consideraban más seguras que aquellas que tenían que pensar en doce situaciones.

Esto se explica porque la facilidad con que los ejemplos de seguridad acuden a la mente de las personas cambia durante la ejecución de la tarea.
Los primeros ejemplos son más fáciles, pero su obtención pronto se vuelve difícil. Por supuesto, las personas también esperaban que la fluidez decayera gradualmente, pero la caída de la fluencia entre seis y doce ejemplos parece más marcada de lo que las personas esperaban.

Los resultados sugieren que las personas hacemos una inferencia: si voy a tener muchos más problemas de los que esperaba que se me presentasen para poner ejemplos de mi seguridad, entonces no puedo sentirme una persona muy segura.

Leer sobre la «heurística de la disponibilidad» me ha hecho pensar en el cuarto paso de GTD® y, en concreto, en un beneficio adicional de la «Revisión Semanal».

Cuando haces la Revisión Semanal dispones de la «foto completa» de los resultados que quieres conseguir, así como de las acciones que has decidido hacer. Disponer de esta información hace que yo tome conciencia de que soy una persona que, si quiere, puede alcanzar la inmensa mayoría de los resultados que se propone y, este hecho, favorece mi autoestima. Si no dispusiera de la información que me aporta la revisión semanal probablemente pensaría que consigo muchos menos resultados de los que realmente alcanzo.

Así que, en mi caso, hacer la Revisión Semanal, además de ayudarme a ganar perspectiva y a mantener la fiabilidad de mi sistema GTD® me permite combatir mis sesgos cognitivos. ¿Crees que a ti también te puede ayudar?