#ConfíaEnTusDecisiones: Ni Tan Bueno Ni Tan Malo

La estadística nos enseña que nada es ni tan bueno ni tan malo como uno solo de nuestros resultados.

Retomo las publicaciones relacionadas con el libro de Kahneman, «Pensar rápido pensar despacio», con uno de mis conceptos preferidos: «la regresión a la media».

«La regresión a la media» es la forma que tiene la estadística de decirnos que el tiempo suele poner a cada cosa en su sitio.

Este fenómeno estadístico nos dice que, cuando las cosas se hallan en un punto extremo (entendiendo extremo como muy alejado de la media), lo más probable es que estén a punto de iniciar el camino de vuelta hacia un punto medio.

Si hablamos de personas, lo esperable, desde un punto de vista estadístico, es que, tras hacer algo excepcionalmente bien, la próxima vez lo hagamos peor. Esta especie de «vuelta atrás» se denomina «fluctuaciones aleatorias en la calidad de la ejecución».

Olvidarnos de «la regresión a la media» nos puede llevar a cometer múltiples equivocaciones, al establecer relaciones causales donde no las hay. Errores como atribuir a la presencia de algún amuleto o talismán una ejecución extraordinariamente buena; juzgar de forma injusta a alguien que tenga la mala fortuna de cometer un fallo excepciona o atribuir a un «tratamiento alternativo» una mejora puntual en nuestra salud.

«La regresión a la media» también pone de manifiesto la nula eficacia del premio como estrategia para conseguir los resultados excepcionales sostenidos en el tiempo. Premiar la ejecución excepcional es inútil porque no nos asegura que la próxima vez se vaya a repetir la misma ejecución excepcional. De hecho, lo más probable estadísticamente es que tras una buena ejecución nos encontremos una mala.

Todos vivimos fluctuaciones aleatorias en la calidad de lo que hacemos. Es decir, a una mala ejecución seguirá normalmente una mejora comparativa, y a la buena ejecución un empeoramiento relativo, sin que el elogio o la reprimenda tengan en esto nada que ver.

Se han empeñado en hacernos creer que las cosas o van a mejor o van a peor. Pensamos que si repetimos y nos especializamos haremos las cosas cada vez mejor, pero esto es sólo una verdad a medias. La práctica hace que mejoremos. Mejoramos, sí, pero con altibajos dentro de la mejoría.

Si queremos tomar buenas decisiones tendremos que dejar los valores aislados en un segundo plano y fijarnos sobre todo en la tendencia y en la media. Esto nos ayudará a contrarrestar el sesgo de nuestra intuición que nos dice que si lo hacemos bien hoy seguramente mañana lo haremos mejor y que si nos ha salido algo mal hoy probablemente mañana nos saldrá peor.

Además, tener presente «la regresión a la media» nos ayudará a ser más indulgentes con nuestros fallos y a tener un poquito más de autocrítica y no venirnos arriba cuando seamos excepcionalmente excepcionales.

4 comentarios

  1. Buenos días amiga Paz. Gracias por la reflexión y su respaldo científico, me ha gustado y lo tendré en cuenta.

    1. Hola Silvestre:

      Muchas gracias por tu comentario. Me alegra que te guste.

      Un abrazo!

  2. Hola Paz,
    Me ha gustado mucho el post, me parece muy interesante. Es uno de esos artículos que te sorprenden y te hacen pensar, especialmente dos ideas:
    La nula eficacia del premio como estrategia para conseguir los resultados excepcionales sostenidos en el tiempo y

    Se han empeñado en hacernos creer que las cosas o van a mejor o van a peor…y mejoramos con altibajos.

    Enhorabuena!

    1. Hola Pablo,

      Muchas gracias por tu comentario.

      Cuenta Kahneman como los instructores de vuelo de la Fuerza Aérea Israelí observaron que en muchas ocasiones felicitaban a los cadetes por su limpia ejecución de algunas maniobras acrobáticas y en la siguiente ocasión que tienen que ejecutar la misma maniobra, suelen hacerla mal. Por otra parte, a menudo gritaban a algún cadete a través del auricular por su mala ejecución, y en general solían mejorar al siguiente intento.
      Los premiso o castigos nada tenían que ver con la mejor o el empeoramiento en la ejecución, simplemente era regresión a la media.

      Se puede premiar la tendencia para motivar el trabajo continuado en el tiempo. Premiar una ejecución aislada puede no es representativa de la realidad.

      Un abrazo!

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