Categorías
Series

#VidaSinEstrés: Por dónde empezar

¿Estas pensando en usar GTD y no sabes por dónde empezar?

Tu mente es para tener ideas, no para mantenerlas. David Allen

Capturar en GTD® es el primero de los cinco pasos para conseguir sensación de control y es el hábito que nos posibilita construir un sistema que permita liberar nuestra mente de recordatorios.

Nos dice David Allen, en «Organízate con Eficacia», que es importante saber qué hay que capturar y cómo hacerlo de la manera más efectiva posible, de modo que podamos procesarlo luego adecuadamente.

Pero, ¿qué ganas cuando capturas?

Cuando capturas estás gestionando y minimizando el impacto de las autointerrupciones y estás permitiendo a tu mente contar con más «espacio mental» para el pensamiento creativo, innovador y estratégico.

¿En qué consiste capturar?

Capturar es dejar en contenedores de confianza, que vacías regularmente, todas aquellas «cosas» que llamen tu atención.

¿Qué hay que capturar?

Se captura todo lo que irrumpe en tu mente y va asociado a un «debería», «tendría que», «a ver si», … Se captura lo que David Allen llama «open loops», que en castellano se ha traducido por «cosas», «incompletos» o «asuntos pendientes».

¿Cuáles son los tres errores más habituales relacionados con capturar y cómo combatirlos?

Son estos tres:

  1. Capturar tareas en lugar de «cosas».
  2. Capturar solamente lo que queremos que no se nos olvide.
  3. Capturar únicamente en el entorno profesional.

¿Cómo se pueden evitar estos errores?

  1. Recopila TODO. Captura los incompletos en su totalidad, es decir, cualquier cosa, personal o profesional, grande o pequeña, urgente o no, que irrumpa en tu mente y consideres que debería ser diferente de como es, y que pienses o sientas que deberías hacer algo al respecto, tiene que terminar en una bandeja de entrada.
  2. Evita tomar decisiones sobre qué hacer o no hacer en el momento en que vas a capturar una «cosa» que llame tu atención. No pienses, ni adquieras ningún tipo de compromiso al respecto de lo que capturas. Simplemente captura.

Como ves, es muy sencillo empezar a construir un sistema que te permita liberar tu mente de tener que recordar todo lo que tienes que hacer y todo sobre lo que tienes que decidir.

De hecho, yo diría que es más fácil capturar bien que capturar mal.

Si quieres empezar haciendo las cosas bien, deposita en un lugar de confianza todo aquello que llame tu atención, en el momento en el que aparezca en tu mente, y hazlo sin pensar en ello. ¡Simplemente captúralo!